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26/05/07

Llegada a Granada (ahora si)

No voy a haceros esperar mucho, jeje.
Retomo lo de las lluvias en La Mancha. Resulta que Alcázar de San Juan, ahora una de las localidades manchegas más famosas en el territorio nacional, es donde yo debía bajarme para ver a mis padres antes de venirme dos meses al Reino de Granada. Así que imaginad. No hay trenes, y con coche no se puede ir porque mi pueblo, aún resisitiendo las inundaciones, está completamente rodeado de agua por todas partes, es como una isla. Fijate, después de los años, y resulta que es una isla. El caso es que claro, tal y como están las vías del tren en Alcázar, y por supuesto los accesos a las mismas en la Estación de RENFE (sumergidos, por si no quedaba claro), pues no se puede uno montar allí en el tren, ni ir a ver a sus padres, ni la madre que lo parió. Y es que yo he vivido allí desde los 9 años, los pocos amigos que me quedan, son de allí, sus familias, y la mía... es desolador. Afortunadamente, que yo sepa, no ha pasado nada grave a nadie, a parte de los vecinos, pobres, que han salido en la tele.
El viernes pasado, después de estar contentísimo por haber terminado un trabajo duro con el microscopio, me encuentro con que los planes hechos (tanto por mi como por mi familia) se desbaratan. Son causas de fuerza mayor, no se puede hacer nada. Pero jode, o no?
Pues he llegado a Granada un día antes de lo previsto. Antonio, mi anfitrión, pensaba que llegaba en bus, pero he venido en tren. De ahí, taxi a su casa. Y lo primero que me dice Antonio: perdona Nacho, pero no me ha dado tiempo a hacerte nada de comer.
Que tio. Increíble. El piso es alucinante, cómodo, limpio, reformado, con internet, TDT y ducha de hidromasaje en columna. Toma ya!!. Y lo tiene curiosísimo. Todo brilla y huele genial. Casi igual que mi casa, jejeje. Pero eso es porque él vive en un sexto y yo en un bajo. Siempre ha habido clases. Eso si que es forma de alegrarle a uno el día. Es cierto, hemos tenido una suerte increíble encontrando este piso, porque además Antonio es biólogo! Mira tu por donde. Tengo la impresión de que me lo voy a pasar genial. Y su madre ha venido a darme la bienvenida!
Por favor, que alguien me recuerde qué es eso tan famoso que se dice de los granadinos, porque no lo he visto en ninguna de mis 3 visitas a esta ciudad!!
Voy a recorrer el barrio, a ver que hay por aquí. Nos vemos!

Desde Granada... con amor (Barcelona II)

Ya estamos aquí, en Granada. Como llevo algo de retraso en el blog, voy a intentar resumir estas primeras horas. La tensión acumulada los pasados días se desvanece ahora en la tranquilidad. Bueno, todos sabéis los días que hemos pasado en La Mancha.
Antes de relatar la experiencia, recuerdo que me faltaba comentaros la anécdota de vuelta del GP Montmeló. Me he acordado porque hoy he visto a Alonso alcanzar la "pole position"
en el GP Mónaco, que se celebrará mañana, y que gracias a esa tensión que ahora comentaré, no me lo voy a perder!!
A lo que voy: cuando salimos del hotel, bien temprano para llegar al aeropuerto del Prat un par de horas antes de que salga el vuelo (como está mandado), nos cayó la monumental. Supongo, viéndolo ahora, que fue una señal de lo que pasaría un par de semanas después. Pues eso, nos mojamos mucho, los trenes subterráneos barceloneses en su línea, y finalmente nos subimos al regional que nos llevaría al aeropuerto. Todo parecía tranquilo, había poca gente en el tren.
Llegamos al aeropuerto y allí empezó a complicarse. En facturación ya apenas se cabía: nos juntamos parte de los de la F1 y varias excursiones de dulces ancianitas del INSERSO. Tomaré como referencia a una pareja joven de asturianos (creo yo que eran asturianos), que estaban en la cola de nuestra derecha, y a un señor mayor, típico ejecutivo inglés de vacaciones, con un bigote tirando a rubio y una americana azul, en la cola de nuestra izquierda.
Según la Ley de Murphy, y discúlpenme los entendidos porque desconozco su articulado concreto, en el momento de situarte en una cola cuyo fin es la obtención de un determinado servicio (en este caso, facturar las maletas), de manera prácticamente inmediata la cola en la que tú estás se estanca y las adyancentes comienzan a avanzar a velocidades de vértigo. Bueno, pues tengo que decir que 90 minutos y 15 metros después estábamos facturando, y le sacábamos 5 cuerpos (1 cuerpo = 1 maleta grande) a los asturianos y 8 al inglés. Olé! vencimos a Murphy. Temporalmente, al menos. Y digo esto porque resulta que tal era la cantidad de
gente que había que las cintas transportadoras de los mostradores de facturación no funcionaban. Había que llevarse las maletas facturadas a otro mostrador donde las recogían. Tengamos fe, las maletas ya están facturadas, pensábamos. Que ilusos. El avión arrancó tarde, por supuesto, y nos tuvieron como 40 minutos dando vueltas por las pistas de El Prat. Oye, que si las vistas fueran buenas, vale, pero madre mía. Que agonía. Y encima, no hacían más que pasar aviones por delante de nosotros para despegar.
El caso es que llegamos a Madrid, con algo más de 1 hora de retraso y con anécdotillas que contar a los amigos, creo que está dentro de los normal en un aeropuerto. Hete aquí que nos vamos a por las maletas: la cinta se mueve, aparece la primera, la segunda, la tercera, la cuarta... y ya. No hay más. No hay maletas. Después de media hora con la boca abierta, una pasajera nos dijo que no venían en el avión. Ala, a reclamar. A darse codazos a ver quién reclama antes. Joder, que hambre teníamos. Y allí no había ni una mísera máquina para sacar una bolsa de patatas. Y no nos dejan salir a comprar, porque no podríamos volver a entrar a buscar las maletas. Y el tren de vuelta a casa salía a las 17:30. Y ya son las 16:00!!
Por supuesto, lo perdimos, pero me doy con un canto en los dientes, porque tres vuelos después, a eso de las 18:30, llegó un vuelo de BCN que debía venir vacío de gente y lleno de maletas, porque venían las de nuestro vuelo y las de otros 2. Ahora estamos de reclamaciones, claro, porque además, ocurrió esto:


He pensado que lo siguiente lo contaré en otro post diferente... por no saturar.

16/05/07

Aclaración(es)

Debido a posibles confusiones, quisiera puntualizar que el nombre de este blog no tiene nada que ver con "El Señor de los Anillos" ni ninguna otra obra de índole similar. Como ya he dicho anteriormente, intento hablar un poco de todo, pero sobre todo de mi vocación. Actualmente, sólo después de 3 o 4 años tras terminar mi formación universitaria, he conseguido rozar mi sueño de vivir de esto, de lo que siempre, desde niño, me ha gustado.
Dado que trabajo en Ecología de la Alimentación de Ungulados, actualmente con tres especies (muflón, arrui y ciervo), y aunque pronto espero expandir mi ámbito de actuación, he creado el nombre del blog fundiendo los nombres científicos (latinos) de mis dos especies favoritas hasta el momento: arrui (Ammotragus lervia) y ciervo (Cervus elaphus).
Dentro de no mucho pretendo hacer un blog paralelo en inglés, por la internacionalización, y esas cosas. Admito sugerencias, a día de hoy no tengo prácticamente ni idea de cómo funcionan estos medios de difusión, ni de si podré darle a un botón que me traduzca correctamente lo escrito y me cree automáticamente ese blog paralelo.
Más cosas. Para aquellos que no lo sepan, o no me conozcan, en Diciembre de 2006 presenté y defendí mi Proyecto DEA para finalizar los cursos de Doctorado en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Fue un gran momento para mi. Todos los comentarios, alabanzas, ánimos y consejos que recibí me dieron el impulso que quizás me faltó en algunos momentos. Y cuando de nuevo fallan las fuerzas, recurro a su recuerdo para volver a impulsarme de nuevo. No me enrollo. A todos aquellos que hicieron comentarios e alabanzas, que dieron consejos y ánimos, GRACIAS. Para los que les interese, si quieren una copia digital del proyecto "Dieta invernal de tres especies de ungulados silvestres en un ecosistema mediterráneo", sólo tenéis que solicitármela en un comentario, junto con una dirección de e-mail para que os la mande. Será todo un placer.

15/05/07

Fin de semana volando

He vuelto de mi viaje. Aunque no tiene mucho, por no decir nada, que ver con la Biología, también es cierto que en este blog me he propuesto hablar un poco sobre cualquier cosa que se me ocurra, o que me venga en gana. Pues eso.
El miércoles pasado, día 9 de mayo, salí tarde de trabajar, el análisis de las muestras de mis últimos ciervos se complicó. Pero salí. Preparé la maleta y me acosté, porque al día siguiente salía para Madrid bien temprano.
Durante el viaje de ida no hubo acontecimientos dignos de mención, con la salvedad de que los responsables del transporte público subterráneo de Madrid (vamos, el Metro), como ahora han conseguido llegar hasta la famosa T4 de Barajas, pues han decidido cobrar un suplemento de 1€ para poder entrar al o salir del aeropuerto desde el Metro, aunque no vayas a la T4, claro está. Ole sus cojones, con perdón. Supongo que así se financian los túneles de la M-30.
Pero bueno, la cuestión es que llegamos a facturación. Hay que decirlo: una maravilla. Nunca se habían peleado por atenderme. Claro, sólo estabamos nosotros, teníamos a las tres "facturadoras" de Spanair solícitas a nuestros deseos de desembarazarnos de las pesadas maletas. Después de esto, tras un breve aperitivo, un paseo por la terminal, y una exposición un tanto peculiar entre las cintas transportadoras, pasamos al embarque. Empieza lo bueno: la tripulación, o sea, los que hacen que el avión aparezca en su destino con todas las piezas y personas en su sitio, no aparece. ¿Dónde están? Ahhh.... se siente....
Según parece, su anterior vuelo se retrasó también, y, una vez embarcados, con una hora de retraso, el capitán se portó (hay que reconocerlo), pidió disculpas, nos entregó bonos descuento e hizo que el avión aterrizara en Barcelona en una hora justita. Estupendo, todo va muy, pero que muy bien. Además, nos recibe la F1 nada más desembarcar:
Barcelona es una preciosidad, y la gente, en líneas generales, es de lo mejor. Lo digo en serio, al menos, es mi opinión. Aunque es cierto que los transportes subterráneos (esta vez no sólo Metro) son como un mundo aparte. Veamos: están los Rodalíes (los Cercanías de la RENFE, para entendernos), el Metro (idem) y los FGC (Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña). Hasta ahí muy bien. Son independientes, hay estaciones compartidas, otras exclusivas, hay que billetes que valen para todas (los T-10, T-30, etc...), que llaman integrados y te permiten hacer transbordos, otros que son sólo de Metro, o RENFE, o FGC. Es complicado pero te acostumbras. Eso si, que sepáis que con un billete sencillo, de un viaje, no se puede hacer transbordo, así que os recomiendo, como mínimo, el T-10. Y ojo en los transbordos: las indicaciones son pequeñas y, a mi juicio (será la falta de costumbre), poco claras. Es muy fácil perderse y equivocarse de via, de dirección, e incluso de tren, ya que en el mismo andén pueden aparecer trenes con destinos diferentes: en algunas líneas hay ramas laterales, y si te subes en uno de estos, puedes acabar muy lejos de tu destino. En resumen, es complicado.
Al final conseguimos llegar a los apartamentos que teníamos reservados. Una maravilla, geniales. Apartamentos Descartes. La publicidad es gratuíta. Lamentablemente, entre unas cosas y otras, no pudimos ir al circuito este día. Pero si al siguiente.
Con alguna dificultad de nuevo en los transportes que corren sobre vías paralelas (debo ser yo, que no se entenderme bien con los trenes), conseguimos llegar a Montmeló. Imaginad, un pueblo pequeño, con una estación pequeña, que de repente se ve con 150000 personas de golpe. Es alucinante, que cantidad de gente. Increíble. Para mi, agobiante, pero debo reconocer que es digno de vivirse.
En fin, que andando se puede llegar muy bien al circuito. Se tarda unos 15-20 minutos yendo tranquilo. Y atraviesas puestos de merchandising "oficial" y oficial, y puestos de comida y de bebida. Ya sabéis cómo es eso: agua y patatas fritas a millón, cerveza y perritos calientes a millón y medio. No hablaré mucho del merchadising oficial, porque yo caí como los demás, y me dejé caer en las garras de la borágine, pero: gorra de McLaren, 30€, camiseta de McLaren, 42€ (la que compramos nosotros el sábado), chalecos, forros, etc, etc, entre y por encima de los 100€. En Ferrari y otros equipos, precios similares, y estética parecida.
Vale, tras este laberinto comercial, llegamos al circuito. Íbamos pertrechados para pasar un día de calor: bebidas frías y algo de comer, crema protectora, calzado cómodo. Pero no permiten el paso con latas de bebida, así que a beber deprisa antes de entrar y el resto en vasos de plástico. Menos mal que volvíamos pronto ese día. Ahí nos deleitaron con entrenamientos libres de F1 y GP2. Madre mía, no puedo decir otra cosa. Que sonido, que rugidos. Me recordaban a aviones rompiendo la barrera del sonido, cuando reducían marchas y luego aceleraban. Mi primer contacto en directo con un animal de estos fue el viernes 11 de mayo de 2007. Gracias.
Ya de vuelta en Barcelona, fuimos un poco de turismo: lo típico: las Ramblas. Pero estábamos cansados, era tarde, y había que madrugar para poder sentarse a la sombra al día siguiente. De entre todas las cosas, recomiendo como curiosidad el Mercat de la Boquería (porque no hubo tiempo de entrar el Museu de L'Erotica, que si no...). Este mercado es un mundo aparte. Según creo, cuando en las noticias hablan de delicias de la nouvelle cuisine (escorpiones, insectos, larvas y demás delicatessen), vienen aquí a filmar: Pero yo no los vi. Me quedo con este puesto de chocolates, bombones y golosinas varias:

Entre otras muchisimas maravillas que no pudimos ver por falta de tiempo y fuerzas, no nos fallaron ni la consabida e hiperfotografiada Pedrera de Gaudí ni la eternamente en obras Sagrada Familia.


El sábado 12 de mayo comenzó lo bueno en el circuito, porque antes, en los susodichos FGCs, intentaron meterme mano en la mochila: siento un tirón suave, me doy la vuelta y me encuentro a un tío con pinta de marroquí pasándose la mano por la cabeza hacia atrás como si se estuviera peinando, imaginad la situación.
Bueno, pues llegamos a una hora prudente, encontramos buen sitio, pudimos comprar las camisetas, nos untamos bien de protector y llevábamos abundante líquido congelado para que aguantara frío todo el día. De nuevo GP2 y entrenamientos de F1, a los que había que añadir una carrera de la Copa Telefónica Movistar (o algo así) de Porsche, con 911 de competición a toda leche. Y el ensayo final de la actuación durante la carrera del domingo de la Patrulla Águila. Increíble. De nuevo sin palabras frente a tanta oferta, tanto bullicio, tanta gente. Y las cañas a 5€, y el medio litro de cerveza, a 12€. Gracias a que teníamos congelador. Si no, en lugar del sueldo de un mes, habríamos gastado el de dos. Menos mal que a la salida del circuito, ya sin líquidos ni sales en el cuerpo, nos invitaron a Red Bull (no lo había probado, pero si que es verdad que "te da alas", al menos te pone cuatro plumas, porque nos permitió aguantar hasta llegar a Barcelona en un tren en el que todos nos sujetábamos sin necesidad de agarrarnos a nada.




Para finalizar, que ya va siendo tarde, queda relatar el día de la carrera, porque el día de vuelta lo contaré en otra ocasión, merece trato aparte. Cuando llegamos al circuito a las 8 de la mañana, después de nuevos problemas con el transporte catalán sobre railes, ya apenas quedaba sitio para sentarse. No en la curva que queríamos, al menos. No es de extrañar, eramos 140700 almas rugiendo, y no se nos oía entre los motores. Pero estaban proyectando Cars, mira que apropiado.


Carrera de GP2, con Javi Villa segundo, otra de Porsche 911 y exhibición de la Patrulla Águila, todo comentado en tiempo real desde la radio del circuito. Increíble. Bueno, comienzan los pilotos de F1 con las vueltas de reconocimiento, el público corea el nombre de Alonso en cuanto le ven pasar, es increíble. Me quedaré corto si intento describirlo, así que lo dejo a vuestra imaginación. Todo está listo, llega Lobato, y comienza la vuelta de calentamiento. Ahora ya no hay fotos. Toca disfrutar de la carrera. Mucha emoción, mucho forofo, mucho friki.
GENIAL


Quedan cosas pendientes, pero para otro día... adeu!!!

09/05/07

Una nueva aventura

Esto es un poco extraño. Siempre he sido un poco perezoso para estas cosas, pero se trata de una contradicción pues también es cierto que siempre me han gustado. Ahora me lanzo. Después de algún intento fallido, quizás por falta de ideas, o de tiempo, para crear mi espacio web, he decidido comenzar aquí este proyecto.
Mi intención en este blog no es más que contar algunas de las cosas que me suceden, compartir con otros lo que veo, vivo, visito, escucho, hablo. En principio, me gustaría escribir sobre mi pasión, la biología, la ecología, la evolución, pero como supongo que habrá alguna gente (poca, eso si) interesada en otros temas, bueno, porqué no incluirlos también?
Estoy en horario de trabajo. Algo sobre mi: me encanta mi trabajo. No me importa pasar jornadas de 10 o 12 horas en mi despacho, en el laboratorio o en el campo, porque valoro enormemente la suerte que he tenido al encontrar una trabajo vocacional (y remunerado) sólo 3 o 4 años después de acabar la carrera.
Como digo, estoy en horario de trabajo, me espera una amante exigente, la ciencia, y su instrumento, el microscopio. Mi trabajo consiste en hacer análisis microhistológicos de heces de ungulados y otros herbívoros, para intentar conocer qué comen y porqué. Otro día os contaré la historia. Ahora, debo terminar el análisis de 7 ciervos. Porque mañana será otro día, despertaré en mi ciudad, pero dormiré en Barcelona: voy a ver la F1 en Montmeló. Aunque no tenga mucho que ver con la biología y temas relacionados, será mi primer post. Hasta entonces, encantado de estar con vosotros.

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