No voy a haceros esperar mucho, jeje.
Retomo lo de las lluvias en La Mancha. Resulta que Alcázar de San Juan, ahora una de las localidades manchegas más famosas en el territorio nacional, es donde yo debía bajarme para ver a mis padres antes de venirme dos meses al Reino de Granada. Así que imaginad. No hay trenes, y con coche no se puede ir porque mi pueblo, aún resisitiendo las inundaciones, está completamente rodeado de agua por todas partes, es como una isla. Fijate, después de los años, y resulta que es una isla. El caso es que claro, tal y como están las vías del tren en Alcázar, y por supuesto los accesos a las mismas en la Estación de RENFE (sumergidos, por si no quedaba claro), pues no se puede uno montar allí en el tren, ni ir a ver a sus padres, ni la madre que lo parió. Y es que yo he vivido allí desde los 9 años, los pocos amigos que me quedan, son de allí, sus familias, y la mía... es desolador. Afortunadamente, que yo sepa, no ha pasado nada grave a nadie, a parte de los vecinos, pobres, que han salido en la tele.
El viernes pasado, después de estar contentísimo por haber terminado un trabajo duro con el microscopio, me encuentro con que los planes hechos (tanto por mi como por mi familia) se desbaratan. Son causas de fuerza mayor, no se puede hacer nada. Pero jode, o no?
Pues he llegado a Granada un día antes de lo previsto. Antonio, mi anfitrión, pensaba que llegaba en bus, pero he venido en tren. De ahí, taxi a su casa. Y lo primero que me dice Antonio: perdona Nacho, pero no me ha dado tiempo a hacerte nada de comer.
Que tio. Increíble. El piso es alucinante, cómodo, limpio, reformado, con internet, TDT y ducha de hidromasaje en columna. Toma ya!!. Y lo tiene curiosísimo. Todo brilla y huele genial. Casi igual que mi casa, jejeje. Pero eso es porque él vive en un sexto y yo en un bajo. Siempre ha habido clases. Eso si que es forma de alegrarle a uno el día. Es cierto, hemos tenido una suerte increíble encontrando este piso, porque además Antonio es biólogo! Mira tu por donde. Tengo la impresión de que me lo voy a pasar genial. Y su madre ha venido a darme la bienvenida!
Por favor, que alguien me recuerde qué es eso tan famoso que se dice de los granadinos, porque no lo he visto en ninguna de mis 3 visitas a esta ciudad!!
Voy a recorrer el barrio, a ver que hay por aquí. Nos vemos!
Retomo lo de las lluvias en La Mancha. Resulta que Alcázar de San Juan, ahora una de las localidades manchegas más famosas en el territorio nacional, es donde yo debía bajarme para ver a mis padres antes de venirme dos meses al Reino de Granada. Así que imaginad. No hay trenes, y con coche no se puede ir porque mi pueblo, aún resisitiendo las inundaciones, está completamente rodeado de agua por todas partes, es como una isla. Fijate, después de los años, y resulta que es una isla. El caso es que claro, tal y como están las vías del tren en Alcázar, y por supuesto los accesos a las mismas en la Estación de RENFE (sumergidos, por si no quedaba claro), pues no se puede uno montar allí en el tren, ni ir a ver a sus padres, ni la madre que lo parió. Y es que yo he vivido allí desde los 9 años, los pocos amigos que me quedan, son de allí, sus familias, y la mía... es desolador. Afortunadamente, que yo sepa, no ha pasado nada grave a nadie, a parte de los vecinos, pobres, que han salido en la tele.
El viernes pasado, después de estar contentísimo por haber terminado un trabajo duro con el microscopio, me encuentro con que los planes hechos (tanto por mi como por mi familia) se desbaratan. Son causas de fuerza mayor, no se puede hacer nada. Pero jode, o no?
Pues he llegado a Granada un día antes de lo previsto. Antonio, mi anfitrión, pensaba que llegaba en bus, pero he venido en tren. De ahí, taxi a su casa. Y lo primero que me dice Antonio: perdona Nacho, pero no me ha dado tiempo a hacerte nada de comer.
Que tio. Increíble. El piso es alucinante, cómodo, limpio, reformado, con internet, TDT y ducha de hidromasaje en columna. Toma ya!!. Y lo tiene curiosísimo. Todo brilla y huele genial. Casi igual que mi casa, jejeje. Pero eso es porque él vive en un sexto y yo en un bajo. Siempre ha habido clases. Eso si que es forma de alegrarle a uno el día. Es cierto, hemos tenido una suerte increíble encontrando este piso, porque además Antonio es biólogo! Mira tu por donde. Tengo la impresión de que me lo voy a pasar genial. Y su madre ha venido a darme la bienvenida!
Por favor, que alguien me recuerde qué es eso tan famoso que se dice de los granadinos, porque no lo he visto en ninguna de mis 3 visitas a esta ciudad!!
Voy a recorrer el barrio, a ver que hay por aquí. Nos vemos!