Como ya dije anteriormente, mi contrato terminó hace unos días. Todos sabemos ya a estas alturas cómo funciona la administración, así pues, con retrasos de todo hasta el último minuto (bendito Agosto), la empresa ha decidido hornarme con el "Certificado de Empresa", imprescindible para acceder a las prestaciones, el paro, vamos. Cuál es mi sorpresa, que sólo tuve que esperar 14 días de los 15 que tenemos para solicitarlo, más luego casi 2 horitas de nada hasta poder entregar papeles y demás. Pero la cosa no acaba aquí. Una amable señora, cuya mayor ocupación consiste en dar números de turno (si, si, en eso... aprieta un botón, sale un número como en la carnicería, y te lo da, poco más), pues me dió mi número. Hay 3 posibilidades: F, S o C. F: información, S: Solicitudes (está claro), y C: Completar (supongo, por lo que ahora contaré). Pues cuando le dije a la amable señora que venía a Solicitar la prestación por desempleo, me dio un número de la F. Y yo sin saber nada. Dos cigarros después, entre los cuales me hice amigo de un promotor de cursos para desempleados (ya no doy la mañana por perdida), llegó mi turno, y claro... la letra F es InFormación, no Solicitud (S). Por suerte aún queda gente amable en estas situaciones y me pasaron a una mesa S sin tener que esperar otras dos horas con nuevo número.
Peeeeeeroooooo.... ¿qué ocurre ahora? resulta que tengo todo para solicitar el paro, no falta nada, pero según parece durante un periodo de mi vida laboral estuve trabajando a media jornada, y el INEM necesita un certificado que diga que trabajaba de lunes a viernes. L-V. No es que eso vaya a suponer mucho trabajo, claro, apenas otra mañana perdida, pero ahora voy sobre seguro... cuando lo consiga, y regrese a las oficinas del INEM, tengo que solicitar la letra C, de Completar. Vamos, digo yo que será por eso que le han puesto C. Porque es para Completar. Y eso, me lo avisaron los de la letra S.
9/9/10
5/9/10
De las buenas sensaciones
en
10:57
Por / By:
Ammelaph
Ayer por fin recibí la buena noticia de que, un día antes del fin de plazo, puedo dar por cerrada y definitiva mi candidatura a la beca portuguesa. Ahora miro atrás, a los meses anteriores y me doy cuenta de que llevo trabajando en este proyecto desde marzo más o menos. Eso son, si las matemáticas no me fallan, unos 6 meses. Seis meses en los que, unos días más y otros menos, he ideado, redactado, perfilado un proyecto de investigación que si es premiado con la beca me dará la posibilidad de realizarme durante los próximos 4 años.
Creo que ya lo dije en otra ocasión, pero tengo mucho que agradecer a mucha gente. Kele, João, Rita, Carlos, Amadeu, Lucía, Christian, Andrés, Pelayo, Joaquín... tanta gente que de una u otra forma me ha ayudado a tenerlo listo a tiempo, me han dado su apoyo, sus ideas, sus felicitaciones y sus consejos.
Ahora es cómo si de pronto desapareciese un peso, una carga enorme de la que me siento liberado, porque ahora ya no está en mis manos. Sólo queda esperar y confiar en la suerte. No, no en la suerte, sino en que el trabajo está bien hecho y los responsables de la concesión de las becas sabrán verlo.
Y me doy cuenta de cómo tienen que hacerse algunas cosas, y de cómo una vez hechas se llena el pecho de orgullo por uno mismo y su trabajo y esfuerzo. Eso si, mi naturaleza negativa y a veces pesimista me obliga a recelar de la buena suerte y las buenas sensaciones, aunque con unos límites. Me niego a no disfrutar de esta sensación que tengo ahora mismo. Como dije, ya no está en mis manos.
Como me dijeron el otro día, no puedo quedarme esperando a una sóla respuesta, que razón tienes. Pero tener este proyecto que me ha llevado tanto ya terminado me da fuerzas para seguir y preparar más cosas. Así que vamos a por ellas. Quizás, con suerte, despues de todo incluso pueda ser yo el que escoja donde ir :)
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